Por Raul M. Mazza
email de contacto: raul.mazza@finning.com.ar
Nota del Autor
La estrategia es la base de todo proceso y sin ella el alcance de
cualquier objetivo, dependerá más del azar que de un trabajo bien planificado. Para
planificar, desarrollar y ejecutar una buena estrategia, la misma debe ser
pensada y entendida desde la multireferencialidad, pero indefectiblemente deberá
estar dirigida en dos direcciones, es decir hacia afuera y hacia adentro de la
institución que la
desarrolla. Denominamos a este trabajo La Estrategia Interna ,
puesto que este apunta hacia el adentro de la institución y porque lo vincular
en una organización está expuesto a permanentes rupturas. Estas rupturas si no
se tratan en tiempo y forma, pueden llegar a ser un escollo muy importante para
el desarrollo y posterior éxito de cualquier objetivo. La visión externa de una
buena estrategia puede posicionar a una empresa en un lugar de privilegio en el
mercado, como si se tratara de una tierra de oportunidades. Pero
definitivamente el trabajo interno, fortaleciendo las articulaciones vinculares
y minimizando las perturbaciones propias
de toda organización, serán sin dudarlo, la piedra basal del posicionamiento y
éxito deseado.
Nuestra propuesta consiste entonces en desarrollar una metodología de
observación y estudio de la trama vincular interna de una empresa, desde lo
institucional y su atravesamiento organizacional y grupal, con el objetivo de
generar pautas de integración, aportar al
mejoramiento y sustentabilidad del clima laboral y por ende sentar las bases de
una estrategia que asegure el éxito buscado.
Para ello nos valdremos de algunas pautas psicoanalíticas siguiendo una serie de aspectos metodológicos referidos
al estudio de las instituciones, a través de lo que denominamos Psicología
Institucional. En este sentido, quizá constituya más un intento de teorizar
situaciones prácticas, que llevar a la práctica conceptos teóricos, de manera
que nos ayude a comprender un poco más como afectan a las personas las
decisiones y el flujo comunicacional.
Diversos autores como Pichón Riviere, Bleger y
otros, han coincidido con esta línea de
estudio, al punto de señalar que el conocimiento del objeto institucional,
enriquece y consolida muchos conceptos psicoanalíticos, en el sentido de cómo
conviven las personas en el contexto en el cual se desenvuelven.
Es importante mencionar también, que el desarrollo de esta propuesta
apunta al concepto de la psicohigiene, en la medida que se ocupa de las
articulaciones vinculares, principalmente cuando estas aparecen perturbadas,
intentando y procurando un estado de salud relacional y por ende institucional.
Este trabajo ubica al individuo,
en el centro de un universo de posibilidades vinculares que se ponen en juego
diariamente, que lo configuran y que lo posicionan como sujeto de la estrategia.
Introducción a la Psicología
Institucional
Institución – Organización – Grupos – Sujetos
Para poder
adentrarnos en esta propuesta, se hace necesario definir primeramente una serie
de conceptos, los cuales se encuentran íntimamente ligados entre sí. Nos
referimos a los conceptos de Institución, organización, grupo e individuo. Es
decir que estaremos realizando este trabajo a través de la interacción que
existe en los diversos campos desde lo psicosocial (individual), lo socio
dinámico (grupal), lo institucional y lo comunitario. Todo esto debe ser
considerado en un contexto de tiempo y espacio en constante cambio y finalmente
debe ser enmarcado, dentro del concepto de la vida cotidiana, en el par contradictorio sujeto -
sociedad.
En nuestro caso la
contradicción que nos ocupa es la de sujeto – Institución, y su proyección
sujeto – organización y sujeto – grupo, enmarcada en el ámbito de una empresa.
Para poder ver cuál
es y qué forma pueden adquirir las relaciones entre estos campos, nos valemos
de la ayuda de la
Psicología Social , disciplina mediante la cual podemos
abordar la interacción que tiene lugar entre una determinada estructura social
y la configuración del mundo interno del sujeto que se relaciona con ella.
El presente
trabajo trata entonces de establecer como cada sujeto se adapta a las normas de
una institución u organización dada, como se integra con los medios que lo
rodean, que rol desempeña en ese contexto, que representación se forma él de
tal rol y que influencia eventual ejerce en el mismo.
Seguidamente se
hace necesario trabajar en las siguientes definiciones:
El acontecer
grupal está entonces ligado en mayor o menor grado a:
-
La
relación de su tarea con respecto a la organización.
-
Su
ubicación en la estructura jerárquica.
-
La
estratificación jerárquica del propio grupo
También podemos
agregar otros parámetros que pueden darnos señales importantes, acerca de la
incidencia que un determinado grupo tiene en la organización:
-
El
carácter formal o informal del grupo con respecto a la organización y su
función.
-
El
emergente que determina la reunión grupal.
-
La
historia del grupo en la organización.
-
Las
características individuales de sus miembros.
Por lo tanto
podemos decir que puede haber grupos más o menos “contestarios”, según la personalidad de cada uno de sus
miembros, de sus historias e incluso, de la naturaleza de los liderazgos que se
puedan dar.
Los fenómenos
grupales al igual que las organizaciones, no son fenómenos aislados o
resultados de su propia dinámica, sino que también se encuentran atravesados
por las instituciones que los contienen.
De este modo, el
afuera organizacional y el adentro grupal se relativizan y permiten pensar en
diferentes lecturas de los acontecimientos grupales. Podemos entender esto como
el develamiento de la trama organizacional que se va a desarrollar en los
procesos grupales. En síntesis podemos entender cómo funciona una organización,
observando los procesos grupales. Mientras que una forma de entender como
funcionan los grupos es observando las características y los estilos
organizacionales.







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